Si has paseado por Barcelona, es muy probable que hayas pisado este símbolo local sin darte cuenta. Solo tienes que mirar al suelo para encontrarlo: baldosas cuadradas decoradas con una flor de 4 pétalos que se repite por las aceras de gran parte de la ciudad. Es el famoso ‘Panot de Flor’, uno de los elementos más reconocibles del paisaje urbano barcelonés.

🧱¿De dónde viene el Panot de Flor?
A principios del siglo XX, a medida que el sector Eixample crecía, pavimentar las aceras se convirtió en una necesidad cada vez más importante. Cuando llovía, muchas calles se llenaban de barro, hasta el punto de que la ciudad era conocida popularmente como «Can Fanga» (=«la ciudad del barro»). Para resolverlo, el Ayuntamiento decidió cubrir las aceras mediante baldosas de cemento. Se seleccionaron varios diseños diferentes, entre ellos el de la flor de 4 pétalos. Su resistencia, sencillez y facilidad de fabricación contribuyeron a extender su uso mayoritario por las calles de Barcelona.

📝¿Quién fue su diseñador?
Una de las historias más conocidas sobre el Panot de Flor lo relaciona con Josep Puig i Cadafalch, el arquitecto modernista responsable de edificios como la Casa Amatller del Passeig de Gràcia: la Casa Amatller presenta motivos florales en sus elementos decorativos que recuerdan al diseño de la baldosa que encontramos en las aceras. Sin embargo, no existen pruebas documentales que permitan atribuir a Puig i Cadafalch el diseño del Panot de Flor. Aunque su autoría sigue sin estar confirmada, esta historia añade un toque de misterio a uno de los elementos más cotidianos de la ciudad.

🌸Mucho más que una baldosa
Con el paso del tiempo, el Panot de Flor ha dejado de ser una simple solución práctica, para convertirse en seña de identidad. Su diseño aparece hoy en recuerdos, joyas, objetos decorativos y todo tipo de ‘merchandising’ inspirado en la ciudad.

El Panot de Flor nos recuerda que el carácter de una ciudad no se encuentra únicamente en sus grandes monumentos o en sus edificios más famosos. A veces, también está en los pequeños detalles que forman parte de nuestra vida cotidiana.