“CALÇOTADES”: UNA TRADICIÓN GASTRONÓMICA DELICIOSA Y MUY DIVERTIDA

Si estás en Barcelona a primeros de año, tienes la oportunidad perfecta para descubrir una de las tradiciones gastronómicas más queridas —y divertidas— de Catalunya: la calçotada. Se celebra coincidiendo tradicionalmente con la poda de las viñas, y es mucho más que una comida: es una experiencia social, festiva, ruidosa y absolutamente auténtica.
Qué son los “calçots”🌱🔥
Son una variedad de cebolla tierna, alargada y suave. Su nombre viene de la técnica de cultivo: se van “calzando” con tierra a medida que crecen para que queden blancos y dulces.
Una calçotada consiste en asar los calçots directamente sobre las llamas de la leña que se obtiene de la poda de las viñas, envolverlos en papel de periódico para que mantengan el calor y comerlos con las manos, mojándolos en una salsa tradicional llamada romesco. Después suele venir la segunda parte del festín: carne a la brasa, alcachofas, pan con tomate y vino de la tierra servido en porrón. Mancharse es prácticamente obligatorio, pero forma parte del encanto. En muchos restaurantes te darán un babero para que puedas disfrutar sin preocuparte. Lo importante es relajarse, reírse de uno mismo y dejarse llevar por la experiencia.
Dónde puedes vivir una calçotada 🍽️
Aunque la tradición nace en Valls (Tarragona), hoy en día puedes disfrutar de una calçotada en muchos lugares. Desde Barcelona, tienes varias opciones:
- Restaurantes especializados dentro de la ciudad, que ofrecen menús completos de calçotada.
- Masías y casas rurales en las afueras, donde podrás vivir la experiencia más auténtica, rodeado de naturaleza y brasas.
- Excursiones organizadas, que combinan calçotada con visitas a bodegas o rutas por el campo.
Cuándo es la temporada de calçots en Cataluña 📅
La temporada de calçots va de enero a marzo, aunque el momento más tradicional para celebrarlos es enero y febrero.
Por qué vale la pena vivir una calçotada ✨
La calçotada es una de esas tradiciones profundamente arraigadas entre la población local, que te permite entender mejor la cultura de Catalunya. No es solo gastronomía: es compartir mesa, reír, ensuciarse las manos, brindar con porrón y disfrutar del invierno de una forma cálida, rústica y muy mediterránea. Te animamos a reservar un día para probarla… es una experiencia que recordarás siempre.